A finales de 1800, en Sordevolo, capital del alto Valle Elvo, Rosa Pidello Rosso empieza la actividad de producción, maduración y comercialización de los productos lácteos de Biella. Hoy, llegada a la cuarta generación de queseros, la familia Rosso sigue trabajando para mejorar constantemente los quesos tradicionales como el Maccagno o el Toma. La elaboración se realiza según las técnicas tradicionales, con leche de Biella que se controla de manera esmerada. El producto fresco se madura en las bodegas donde, colocado en estantes de abeto blanco, se refina durante un período que puede alcanzar los nueve meses. La posibilidad de seguir la producción, desde la adquisición de la materia prima hasta la conclusión de la maduración, permite al Caseificio Rosso asegurar la máxima calidad y constancia de sus quesos.